
Chile una sociedad laica
Una sociedad que avanza su camino es post de más y mejores condiciones de dignidad en lo humano e integración en lo natural, es aquella en el que el trato social interno está amparado en asociatividad, pluralidad, recuerdo y radica en el pueblo.
El poder generado de esta manera será representativo de las mayorías informadas, empoderadas y soberanas, esto implica relegar al ámbito absolutamente personal creencias religiosas, será dentro de él en donde se podrá dar rienda suelta a creencias en dogmas, desarrollo de cultos y liturgias, lecturas, reflexiones y oraciones, intentar obligar a toda la sociedad a conmemorar y participar de ellos, es un error grave.
No hay peor enemigo del poder soberano que permitir que el control político y religioso se encuentre en las mismas manos, toda vez que, esto permite pensar a quienes lo detentan, que su visión es verdadera, real e inmutable, abarca lo humano y lo divino y que eso les da derecho a imponerla a la sociedad toda.
La propuesta de ley impulsada por algunos parlamentarios que aparentemente se asumen dentro de este conjunto de privilegiados con el control político y religioso, que pretende fijar días de la oración y de la biblia en el calendario societario del país cae dentro de este esquema, es un intento por imponer su visión personal dogmática a la sociedad chilena.
Chile es una sociedad Laica y debe mantenerse así, es lo único que nos permitirá asegurar una relación interna en que principios básicos como libertad, igualdad y fraternidad, aseguren una convivencia armónica en una estructura societaria plural y soberana.




